Todo lo que debes saber sobre las muelas del juicio

Las muelas del juicio molestan, pero muchas veces aguantamos el dolor porque no vemos la necesidad de ir al dentista, por desconocimiento o por miedo.

muelas del juicio

¿Qué son las muelas del juicio?

Las muelas del juicio son los cuatro terceros molares, las últimas piezas dentales en erupcionar. Reciben este nombre porque aparecen en edad adulta, pero no todo el mundo nace con ellas, hay gente que por cuestiones genéticas carece de ellas, o al menos de alguna de las cuatro.

Visita al dentista y diagnóstico

En el momento de eclosión de las muelas, suele haber bastantes molestias, especialmente si no están en la posición adecuada o chocan con alguna otra pieza dental.

Generalmente, el dolor no sólo se manifiesta en la boca, también en las zonas más próximas a la muela en cuestión.

Algunas veces se agudiza como consecuencia de las infecciones que pueden tener lugar por la deposición de comida entre los dientes, lo que aumenta el riego de caries en las piezas colindantes.

La única forma de prevenir el dolor es acudiendo al dentista en el momento que notemos los primeros síntomas.

Después de una revisión se suele decidir, gracias a un escáner que informa de la colocación exacta de las muelas del juicio, si es o no aconsejable la intervención. Esta prueba es decisiva, ya que cuando están unidas los nervios dentarios es mejor no extraerlas.

Intervención

Se trata de una intervención sencilla, recomendada para reducir el riesgo de sufrir molestias, caries, apiñamiento o descolocación de las piezas dentales. La intervención suele llevarse a cabo con anestesia local, aunque esa decisión varía en cada caso.

Cuidados antes y después de la extracción

En lo que hay que prestar especial atención es en los cuidados anteriores y posteriores a la misma. La posible infección anterior a la operación debe resolverse con un tratamiento antibiótico unos días antes de la extracción.

En lo referente al postoperatorio, debemos tener cuidado con la alimentación. Se recomienda ingerir alimentos blandos y fríos, que ayuden a la cicatrización. También es muy importante no consumir ninguna sustancia como alcohol o tabaco los días siguientes a la intervención.

Consejos y recomendaciones

Inmediatamente después de la extracción, es recomendable bajar la hinchazón colocando hielo en la zona localizada. Es recomendable evitar tomar comidas sólidas hasta dos días después.

No es aconsejable enjuagarse la boca hasta pasadas 48h. desde la intervención. Llegado el momento hay que hacerlo con cuidado.

Pasadas esas 48h. lo ideal es empezar con 4-5 enjuagues diarios con agua y sal para ayudar a cicatrizar la cavidad que ha quedado tras la operación.

Hasta el segundo día no se forma el coágulo, por lo que el sangrado hasta entonces es normal. En el caso de ser abundante, muerde una gasa durante unos minutos para frenar el sangrado.

En ocasiones se produce una sensibilización temporal del labio, lo que se conoce como parestesia.

Foto vía Allef Vinicius

Aún sin comentarios

Comentarios cerrados