Todas las fases de un tratamiento de implantología

La implantología sustituye a la raíz del diente perdido por una raíz artificial o implante, generalmente de titanio, que se integra en el hueso maxilar uniéndose fuertemente a él para poder colocar la prótesis dental. De esta forma restauramos la salud, la comodidad, la estética de la boca y su funcionalidad.

Implantes dentales
Implantología

Revisión y diagnóstico: si el resultado es favorable, se llevarán a cabo una serie de pruebas de imagen (radiografías, fotografías y escáneres) para comprobar si hay suficiente cantidad de hueso para la colocación del implante y, en caso negativo contemplar la posibilidad de hacer una pequeña intervención para añadir el hueso suficiente para permitir una correcta sujeción.

Primera fase: pasados aproximadamente entre cinco días o una semana, se concierta una nueva consulta para llevar a cabo la primera intervención, apenas dolorosa, que consiste en colocar los implantes de titanio dentro del hueso y suturar los tejidos blandos. El post-operatorio no es apenas doloroso, pero sí hay que cumplir rigurosamente con la medicación recetada, ingerir dieta blanda, no hacer grandes esfuerzos, no fumar ni tomar alcohol y, en caso de dolor localizado usar paños fríos o calientes. A las dos semanas se quitan los puntos y se valora la adaptación del implante, su osteointegración (proceso natural en el que el hueso se funde con el implante) y que su cicatrización sea correcta. 

Segunda fase: después de esperar entre 3-6 meses hasta conseguir una correcta cicatrización y cobertura de las encías, se llevará a cabo una segunda intervención en la que se colocará la prótesis provisional para comodidad y estética del paciente.

Última fase: En esta fase de restauración se lleva a cabo la toma de unos moldes para el diseño de la prótesis definitiva, con la que el paciente, finalmente logrará la sonrisa que deseaba.

 

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