El frío del invierno y la sensibilidad dental

Tener dientes sensibles al frío puede ocasionar algunas molestias, desde sentir una leve punzada hasta notar una severa incomodidad que puede durar varias horas. Pero la sensibilidad dental también puede ser un signo de advertencia temprana de problemas  más graves.

Muchas personas sufren de sensibilidad dental, pero ésta es más común en personas de entre 20 y 40 años, aunque también puede afectar a niños o personas con más de 70 años. Las mujeres son más propensas a la sensibilidad dental que los hombres, y en invierno estas molestias pueden llegar a ser más incómodas.

¿Qué es un diente sensible?

La parte del diente que podemos ver tiene una capa de esmalte que protege la dentina que está debajo. Si la dentina está demasiado expuesta, un diente puede volverse sensible al frío. Esto generalmente ocurre cuando la capa de esmalte es más delgada y el diente y la encía se encuentran.

SENSIBILIDAD DENTALAlgunas de las causas de la sensibilidad dental:

El cepillado

El cepillado excesivo puede provocar que el esmalte se desgaste, especialmente en la unión del diente y la encía, provocando que la dentina recién expuesta se vuelva sensible.

Erosión dental

Es la pérdida de esmalte dental causada por ataques de ácido en alimentos y bebidas. Si el esmalte se desgasta, la dentina que está debajo queda expuesta y puede provocar sensibilidad dental.

Retroceso de las encías

Las encías pueden retroceder y las raíces de los dientes quedar expuestas y ser más sensibles ya que la superficie de raíz no tiene una capa de esmalte para protegerla.

Enfermedad de las encías

Enfermedades como la gingivitis por acumulación de placa o sarro, pueden hacer que la encía retroceda por el diente e incluso destruya su soporte óseo. En consecuencia se forman bolsas en las encías alrededor del diente, lo que dificulta el mantenimiento de  dicha área y el aumento de sensibilidad dental.

Rechinar los dientes

Este es un hábito que implica apretar y rechinar los dientes. Esto puede causar que el esmalte de los dientes se desgaste, haciendo que estos sean más sensibles.

Un diente agrietado o relleno

Una grieta puede abarcar desde la superficie de mordedura de un diente hasta la raíz. En estos casos las temperaturas extremas, especialmente el frío del invierno o productos fríos como el helado, pueden causar bastantes molestias.

Blanqueamiento dental

Algunos pacientes pueden padecer sensibilidad después de un blanqueamiento dental

Es más probable que notes sensibilidad dental cuando bebes o comes algo frío o por el aire frío que en invierno atrapa los dientes. El dolor y las molestias causantes de esta sensibilidad dental pueden aparecer y desaparecer con facilidad.

Si has intentado tratar tus sensibilidad dental durante unas semanas y no has notado ninguna mejoría deberías acudir a un especialista para que examine tus dientes y descubrir qué está causando la sensibilidad para encontrar la mejor manera de tratarla.

Un profesional puede tratar los dientes afectados con productos especiales de “desensibilización” para ayudar a aliviar los síntomas. Los geles, enjuagues o barnices de flúor también se pueden aplicar en los dientes sensibles.

Aún así la sensibilidad dental puede tardar un tiempo en solucionarse, y es posible que necesites varias citas con tu dentista.

Un remedio casero para tratar la sensibilidad dental es utilizar dos veces al día pasta de dientes especializada.

Lo más aconsejable es la prevención, cepillarse los dientes un mínimo de dos veces al día con pasta de dientes especialmente diseñada para dientes sensibles, realizando movimientos pequeños y circulares con un cepillo de cerdas suaves.

Cambiar nuestro cepillo de dientes cada dos o tres meses, también es aconsejable.

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