El arte (obligatorio) de cepillarse los dientes

Aunque parezca increíble hay mucha gente que no tiene el hábito de cepillarse los dientes diariamente. Un acto tan fácil y simple de realizar a muchos les da pereza hacerlo. Y esto puede llevar a tener consecuencias funestas para la salud bucal y dental: sarro, caries, gingivitis, mal olor…

CEPILLARSE LOS DIENTES

Para evitar la formación de esa dañina placa dental llena de gérmenes y residuos alimenticios mezclados, solo necesitamos cepillarnos bien los dientes. Al lavarnos los dientes después de comer conseguimos también un aliento fresco.

Además unos dientes limpios te hacen sentir y lucir mejor porque tu aliento es fresco y tu sonrisa agradable.

Pero luego hay que cepillarse bien y diariamente los dientes. Los especialistas aconsejan de cepillarse los dientes de dos a tres veces tras las comidas. Hay que tener en cuenta los tiempos y la manera de hacerlo:

Los dientes no deben lavarse hasta media hora después de comer

Cepillarse los dientes inmediatamente después de comer es uno de los errores más extendidos. Si hacemos esto frotaremos el ácido, el mayor enemigo de nuestros dientes, contra éstos, haciendo que su efecto sea más intenso y duradero.

Según demostró un estudio publicado en 2004 en la revista General Dentistry, si nos cepillamos los dientes justo después de comer el proceso se intensifica, pues repartimos el ácido por toda la boca y, además, empujamos éste contra los dientes.

Por el contrario si nos cepillamos después de 30 minutos la saliva de nuestra boca hará que disminuya el nivel de acidez sin frotar estas sustancias contra nuestros dientes.

Tras las comidas lo mejor es enjuagarnos la boca con agua (o colutorio): En vez de lavarnos los dientes, lo mejor que podemos hacer tras una comida es enjuagar la boca con agua, que hará que los niveles de pH se sitúen dentro de la normalidad.

Debemos barrer los dientes, no fregarlos

A la hora de lavarnos los dientes nuestro objetivo debe ser eliminar los restos de comida y los microbios, no extenderlos por la boca.

La manera correcta de cepillarse los dientes es de arriba a abajo, no de derecha izquierda, pues de esta forma no corremos el riesgo de llevar la porquería debajo de la encía, lo que genera sarro y gingivitis.

No abusar con la pasta de dientes

Si usamos demasiada nuestra boca se llena de espuma, provocando una sensación de limpieza que no tiene por qué ser real. Se recomienda hacer una primera limpieza sin pasta de dientes.

Es obligatorio lavarnos siempre los dientes antes de ir a la cama

Cepillarse los dientes antes de acostarnos es básico para mantener una correcta higiene bucal, pues es el momento del día en el que el lavado es más necesario.

Por la noche salivamos menos y las sustancias cariogénicas campan a sus anchas por nuestra dentadura, por ello es imprescindible que las eliminemos por completo antes de ir a la cama.

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